lunes, 9 de noviembre de 2009

¿qué ver en Estocolmo?

MODERNAMUSEET. Impecable colección de arte moderno y contemporáneo (con sus Duchamp, Picasso, Rauschenberg y cia.) en un edificio de Rafael Moneo inaugurado en 1998.
NATIONALMUSEUM. Además de su tremenda colección de arte sueco (desde el XVII hasta el XX) e internacional, cuenta con un ala dedicada al diseño de los dos últimos siglos.
KULTURHUSET. No es sólo un centro cultural. Varios teatros, una librería de arte, una tienda de diseño y unos cuantos restaurantes con grandes visitas completan la oferta.
STANDSHUSET. El Ayuntamiento acoge la cena de gala de los premios Nobel. Se pueden visitar la mayoría de las dependencias mediante visitas guiadas.
VASAMUSEET. Este museo acoge el Vasa, un buque de guerra que se hundió frente a la ciudad en 1628 y que no fue rescatado hasta 1961.
GAMLA STAN. El hogar de la familia real sueca (aquí se encuentra el Palacio Real), justo a las puertas de uno de los cascos medievales mejor conservados de Europa.

Estocolmo, la ciudad europea de moda por la saga literaria 'Millennium'


Frío, no más que muchas de nuestras ciudades, y caro, algo menos que Londres o París, por ejemplo. Con el otoño encima es un buen momento para descubrir los encantos de la urbe en la que transcurre 'Millennium', la saga literaria con más tirón de la temporada.
Gamla Stan, donde se fundó la ciudad en el siglo XII, es la zona idónea para empezar la visita.

Detrás se extiende el casco medieval, una cuadrícula de callejuelas peatonales salpicada por las coloridas casas de los antiguos mercaderes. Västerlånggatan, con sus tiendas de antigüedades y pequeños restaurantes, es la arteria principal.
Visitarlo de noche le hace a uno imaginarse cómo fue esto en otros tiempos (la ciudad es segurísima a todas horas).
Al norte de Gamla Stan se haya Norrmalm, la ciudad nueva, trufada de calles comerciales (como la concurrida Drottninggatan) y templos del shopping como NK (una galería fundada en 1902) o PUB. Aquí también está el Nationalmuseum, con su colección de arte sueco, y el Kulturhuset, más que un centro cultural.
Ahora, para dejar seca la tarjeta de crédito, mejor acercarse a Östermalm, el barrio más exclusivo. En el triángulo formado por Stureplan, Birger Jarlsgatan y Biblioteksgatan ( gatan significa calle en sueco) se amontonan las boutiques de grandes diseñadores internacionales (Gucci y en ese plan) y tiendas locales como Svenskt Tenn, un paraíso de la decoración made in Scandinavia, además del precioso mercado Östermalmshallen, indispensable para gourmets.
El núcleo artístico de Estocolmo se encuentra en Skeppsholmen, una pequeña isla del centro de la urbe, que acoge el Modernamuseet (consagrado al arte contemporáneo), el Arkitekturmuseet y el Svensk Form (el instituto del diseño).
Un poco más al este (y en otra isla) se despliega el magnífico parque (más bien, bosque) Djurgården, otro epicentro cultural gracias al Nordiskamuseet, el Vasamuseet (uno de los highlights de la ciudad) y Skansen, un museo al aire libre que cuenta la historia de Suecia.
Otros interesantes barrios para perderse son los residenciales Vasastaden (con la deliciosa Stadstbiblioteket) y Kungsholmen, con el Stadshuset (el Ayuntamiento), donde se celebra el banquete de gala de los Nobel.
Aunque para conocer el Estocolmo bohemio es imprescindible plantarse en Södermalm, al sur de Gamla Stan. Partiendo del Ascensor de Katarina (Katarinahissen) con sus espléndidas vistas, hay que recorrer Götgatan hasta llegar al SoFo (South of Folkungagatan), el SoHo local.
Allí ha florecido una nube de tiendecitas a la medida de diseñadores locales (también las hay de segunda mano), cafés chic y bares indies resguardados del turista comodón.
Si aún sobra tiempo, no está de más coger un barco para visitar los archipiélagos, formados por las más de 30.000 islas que rodean Estocolmo (en verano, la limpieza del agua permite nadar en cualquier punto del centro la ciudad) o para conocer el pueblecito de Birka, el primer asentamiento de Suecia, fundado en el siglo VIII. Todo un planazo.
fuente: elmundo.es